miércoles, 6 de agosto de 2014

Lo que NO funcionó para frenar la violencia

La historia reciente nos ha demostrado que algunas cosas no funcionan para frenar la violencia. Aquí les comparto algunas.



Estamos cansados de la violencia en todas sus expresiones. Ya no estamos seguros ni en nuestros vecindarios porque la muerte husmea por aquí y por allá. Las balas suenan sin cesar y las esquinas apestan a plomo fundido en cuerpos que se derraman en sangre. Y quizás llegamos ya al punto en que todos tenemos algún muerto entre las estadísticas.

Nos da coraje que a veces nos sentimos impotentes y no podemos hacer nada contra la inseguridad que vivimos. Vemos con rabia el llanto de una madre que despide en el cementerio a su hijo con síndrome down, a quien un adolescente mató, según hipótesis, como ritual de iniciación a una pandilla.

Esas muertes y la inseguridad en todo lugar nos lleva muchas veces a gritar y a exigir que las autoridades hagan algo, porque parece que no hacen nada. Y lo que han hecho, históricamente, ha empeorado la situación. Por eso, y a manera de remembranza solo quiero compartir las formas en que sabemos que NO se puede frenar la violencia (porque la forma de frenarla aún no la sé).

  • Armarnos y matar en defensa propia a todos los pandilleros
Una de las ideas más descabelladas que he escuchado es que para frenar la violencia hay que matar a todos los pandilleros. Es descabellada porque aún si matamos a todos, lo que genera pandilleros sigue intacto. Es decir, de nada sirve matar pandilleros si no se erradican las causas estructurales de la violencia.

Por otro lado, para matar pandilleros o "defenderse" hay que conseguir armas. Y está demostrado por el PNUD, en un estudio que hizo en el 2005 (llamado "Desarme de la violencia"), que conseguir armas para defenderse es la forma más fácil de perder la vida con esa misma arma. No es válido, y está comprobado, pensar que las armas defienden. Solo matan. 

Por esa razón no veo con buenos ojos ese decreto que se aprobó en la Asamblea Legislativa que en el fondo legitimaba matar "en defensa propia". Porque "en defensa propia" se pueden cometer asesinatos por otras razones y no en legítima defensa. ¡Gracias a Dios por el veto presidencial!

  • La mano dura, super dura, ultra mega super dura
No tengo que explicar mucho. Ya todos sabemos que eso no funciona y que al contrario, la represión solo genera una respuesta mayor de violencia. Es como medir fuerzas, en donde el crimen organizado escala cada vez más a niveles más poderosos de violencia.

  • Prescripción de pandillas
Tampoco funciona la prescripción de pandillas. Porque siempre será un intento fracasado querer erradicar las pandillas y no las causas de las pandillas.

  • No escuchar las pandillas
Cuando el gobierno, aunque lo quiso ocultar, se sentó a dialogar con las pandillas, se redujo al menos los asesinatos. Eso daba muestras que la "tregua" estaba funcionando y era un proceso de pacificación escalonado que se echó a perder por intereses políticos, el rechazo de la empresa privada y la opinión pública que fue manipulada por pequeños sectores de poder que no entendieron el valor que tenía dialogar con líderes pandilleriles. Entonces dejar de escuchar a las maras y pandillas también es una forma de no frenar la violencia.

  • Ignorar el narcotráfico
Usualmente se cree que todo el problema de inseguridad y violencia en el país es por las pandillas, pero no es cierto. Eso es solo el principio. Nos enfrentamos a un problema más grande, y que cada vez se vuelve más grande. El narcotráfico, sospechamos sin investigar y sin noción clara, ya tiene también brazo político. Entonces, cuando pensamos que el problema son las pandillas, estamos equivocados.

  • Jamás preocuparnos por una mejor distribución de riquezas
Mientras siga existiendo un pequeño grupo en que se concentra la riqueza del país, no vamos a resolver la violencia.

  • No apostarle a la educación
Está bien que el gobierno quiera entregar zapatos, uniformes y hasta computadoras a los estudiantes como motivación para seguir yendo a la escuela. Pero también necesitamos un nuevo sistema de evaluación y enseñanza democrático. Donde los mismos estudiantes sean protagonistas de una mejor educación y así ir poco a poco erradicando la violencia.

Estas son algunas de las formas que personalmente considero no funcionan para frenar la violencia. ¿Sabes más? Comenta y cuéntame.

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